8 cosas para recordar cuando todo va mal

8 cosas para recordar cuando todo va mal


Centro Nuevo Día por Centro Nuevo Día
15/12/2017

Fíjate en todo eso que tienes ahora mismo y no en lo que perdiste. Porque no es lo que el mundo te quita lo que cuenta, es lo que haces con lo que te queda. Te compartimos algunas cosas que debes recordar cuando estés pasando por una mala racha:

  1. Esto también pasará

Si las cosas están mal, no te preocupes porque no durarán para siempre. Que la vida no sea fácil en estos momentos no significa que no puedas reír. Solo porque algo te esté molestando, no significa que no puedas estar alegre. Cada momento te da un nuevo comienzo y un nuevo final. Tienes una segunda oportunidad cada segundo. Solo tienes que tomarla y hacer lo mejor de ella.

 

  1. El dolor es parte del crecimiento

A veces la vida nos cierra las puertas porque es el momento de seguir adelante. Y está bien porque a menudo no nos movemos si las circunstancias no nos obligan a ello.

Cuando sean tiempos difíciles, recuérdate a ti mismo que el dolor no viene sin un propósito o enseñanza. Cura tus heridas pero nunca olvides qué te enseñaron. Todo saldrá, todo sanará. Quizá no inmediatamente, pero sí con el tiempo.

Recuerda que hay dos tipos de dolor: el dolor que duele y el dolor que te cambia. Cuando fluyes con la vida en lugar de resistirte a ella, ambos tipos de dolor te ayudarán a crecer.

 

  1. Preocuparse y quejarse no cambia nada

Los que más se quejan son los que menos logran. Siempre será mejor intentar algo y fallar que no hacer nada y triunfar. Si crees en algo, sigue intentándolo.

No dejes que las sombras del pasado oscurezcan las puertas de tu futuro. Hay algo muy grande esperándote ahí afuera. Deja de quejarte de tus problemas y empieza a ser agradecido por todos los problemas que no tienes.

 

  1. Cada pequeña lucha es un paso hacia adelante

La paciencia no es esperar, es la habilidad para mantener una buena actitud mientras trabajas en lo que crees, sabiendo que el esfuerzo vale la pena. Así que si vas a intentarlo, dedícale tiempo y recorre todo el camino. De lo contrario no tiene sentido que salgas.

Y si así lo quieres, lo conseguirás, a pesar del fracaso y el rechazo. Y cada paso que des hacia adelante, te hará sentir mejor que cualquier otra cosa que puedas imaginar. Te darás cuenta que la lucha no se encuentra en el camino, es el propio camino.

Y vale la pena. Así que si vas a intentarlo, ve hasta el final. No hay mejor sensación en el mundo que saber lo que significa estar vivo.

 

  1. Tus cicatrices son recordatorios de tu fuerza

No te avergüences de las cicatrices que la vida te ha dejado. Una cicatriz significa que el dolor se ha ido y la herida se ha cerrado. Significa que lograste superar el dolor, aprendiste la lección y te hiciste más fuerte.

Una cicatriz es un tatuaje de un triunfo del que deberías sentirte orgulloso. Has sobrevivido y tienes unas cicatrices que lo demuestran. Ahora solo puedes hacerte más fuerte de lo que hasta ahora eres.

 

  1. Lo que está destinado a ser, será

No puedes forzar a que las cosas sucedan. En algún momento tendrás que dejarlas ir y permitir que lo que está destinado a ser, sea. Al final, amar tu vida es confiar en tu intuición, tomar riesgos, perder y encontrar la felicidad, acariciar recuerdos y aprender de la experiencia.

Es un viaje largo, tienes que dejar de preocuparte y dudar de cada paso que das en el camino. Ríete de la confusión, vive conscientemente el momento y disfruta de tu vida conforme se desarrolla. Es posible que no termines exactamente donde tienes intención de ir, pero es probable que llegues precisamente donde necesitas estar.

 

  1. La negatividad de los demás no es tu problema

No permitas que la negatividad de otra persona cambie quien eres. No se te ocurra cambiar solo para impresionar a alguien que diga que no eres lo suficientemente bueno.

Si cambias, que sea porque quieres convertirte en alguien mejor y tener un futuro más brillante. La gente va a hablar, independientemente de lo que hagas y cómo lo hagas. Así que preocúpate por ti misma antes que preocuparte por lo que otros piensen. Si crees en algo, no temas en luchar por conseguirlo.

Haz lo que te haga feliz y quédate con quien te haga sentir bien.

 

  1. Lo mejor que puedes hacer es seguir adelante

No dejes que la vida endurezca tu corazón. Las mejores lecciones se aprenden en los peores momentos y de los mayores errores.

Cuando sientas que te vas a dar por vencido, recuerda que a veces las cosas tienen que ir muy mal antes de que salgan muy bien. A veces debes pasar por lo peor para llegar a lo mejor.

 

Sí, la vida es dura, pero tú eres más fuerte que cualquier problema que se te presente. Encuentra la fuerza para reírte todos los días. Encuentra el coraje para levantarte y seguir adelante.

Vive simple. Ama sin miedo. Habla con el corazón. Trabaja con empeño. Y si te quedas corto, sigue adelante. Levántate cada mañana y demuestra al mundo que tienes mucho que aportar.


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Centro de tratamiento para alcoholismo, drogadicción y otro tipo de adicciones.


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