¿El vaso medio lleno o medio vacío? Tú eliges

¿El vaso medio lleno o medio vacío? Tú eliges


Centro Nuevo Día por Centro Nuevo Día
07/09/2017

Eres tú el que tiene el control sobre tus comportamientos, y también y sobre todo, sobre tus pensamientos. Constituyendo esta una realidad que podemos llegar a reconocer, en ocasiones lo más sencillo es dejarse llevar por el primer pensamiento que nos viene a la cabeza y va justo en el sentido contrario.

Este tipo de pensamientos, negativos por el efecto que producen, pueden deberse al cansancio de la jornada laboral, a los problemas en casa y/o preocupaciones personales

¿Y si en vez de fijarnos en lo negativo, nos fijamos en lo positivo? ¿Y si en vez de ver el vaso medio vacío, empezamos a ver el vaso medio lleno? Situarse en el otro lado es mucho más sencillo de lo que las personas creen. Una vez que generes el primer pensamiento positivo y lo aceptes como guía, este te conducirá sin remedio a otra zona, completamente diferente a la del cementerio de los elefantes de la que hablábamos antes, en la que te encontrarás con más pensamientos de la misma naturaleza.

Estos pensamientos se alimentarán unos a otros, asegurando por propia inercia su supervivencia.

Por ejemplo, cierra los ojos e imagínate esta situación… siempre que vas conduciendo hacia casa el mismo semáforo está en rojo. ¡Siempre te toca en rojo, ni que alguien lo hubiese decidido así para fastidiarte! (Lo que implica que ya  vas a llegar más tarde a tu casa, vas cansado de la jornada de trabajo, aún encima vas solo en el coche…).

Un día vuelves acompañado a casa por un amigo. Cuando te vas acercando al semáforo empiezas a verbalizar, “¡Otra vez el semáforo en rojo, no sé cómo lo hago pero siempre lo cojo igual!”. En este momento, tu amigo esboza una sonrisa y te dice: “¡A mí me encanta que este semáforo esté en rojo!

Tú sólo te fijas en lo que tienes en frente, el semáforo en rojo. Sin embargo, si girases un poco tu cabeza verías un mar y un atardecer precioso.” En ese momento tú mismo te das cuenta que ante un mismo camino, cada persona se puede estar fijando en elementos totalmente distintos y sobre todo, dándoles una percepción distinta. Un mismo semáforo, para una persona puede ser una fuente de estrés, agotamiento, quejas…para el otro, es una oportunidad de pararse en el camino y disfrutar unos segundos para ver el mar o el paisaje, incluso de la compañía o del programa de radio que suena de fondo.

Ahí está la persona que ve el vaso medio lleno. Simplemente viendo un poco más allá de lo que tenemos en frente, simplemente disfrutando de dónde estamos y cómo estamos, en vez de anticipar cómo el presente puede condicionar de manera negativa el futuro.


Centro Nuevo Día
Acerca de Centro Nuevo Día

Centro de tratamiento para alcoholismo, drogadicción y otro tipo de adicciones.


Artículos Relacionados:

Comenta desde Facebook